En algunos momentos del proceso de acompañamiento a niños y adolescentes, puede ser útil incorporar sesiones de terapia familiar. Estos espacios permiten comprender mejor las dinámicas que se dan en casa y ofrecer apoyo a toda la familia, favoreciendo que los cambios que se trabajan con el niño o adolescente puedan sostenerse en su entorno cotidiano.

En algunos momentos del proceso de acompañamiento a niños y adolescentes, puede ser útil incorporar sesiones de terapia familiar. Estos espacios permiten comprender mejor las dinámicas que se dan en casa y ofrecer apoyo a toda la familia, favoreciendo que los cambios que se trabajan con el niño o adolescente puedan sostenerse en su entorno cotidiano. Las sesiones familiares se proponen solo cuando son necesarias y siempre desde una mirada de apoyo, respeto y cuidado hacia cada miembro de la familia.
En estas sesiones trabajamos las dinámicas familiares, la comunicación, los roles y las necesidades de cada miembro, poniendo el foco en cómo el entorno puede convertirse en un apoyo para el bienestar emocional del niño o adolescente. Muchas veces, pequeños ajustes en la forma de relacionarse o comunicarse generan cambios significativos y alivio para toda la familia.
Las sesiones de terapia familiar se realizan solo cuando el proceso lo requiere y su frecuencia depende de cada caso. En algunos momentos pueden ser puntuales, y en otros formar parte de una etapa concreta del acompañamiento. La duración de estas sesiones es de 1 hora y 15 minutos, y el precio es de 75 €.
Entiendo la terapia familiar como un espacio de acompañamiento y sostén, donde cada familia es acogida tal y como es, respetando sus tiempos, su historia y sus recursos. El objetivo es fortalecer el vínculo, mejorar la convivencia y favorecer que el proceso terapéutico sea más efectivo y cuidado para todos.